El gobierno mendocino transmitió la inquietud a las autoridades trasandinas. “Los episodios de inseguridad y el bolsillo mandan a la hora de decidir viajar. Por ambos motivos, se observa un movimiento más tranquilo y menores demoras si se compara con las mismas jornadas en años anteriores. Veremos cómo sigue todo en la primera quincena, pero se observa un ritmo más bajo”, comentaron al diario LA NACIÓN fuentes del área de frontera.