El obispo emérito de Goya, monseñor Ricardo Faifer, presidió la misa del Miércoles de Ceniza en la catedral, donde invitó a los fieles a transitar este camino espiritual no como un cumplimiento moralista, sino como un redescubrimiento del amor de Dios. "La ceniza que se posa sobre nuestra cabeza es para despertar el fuego del amor", afirmó.