Con este lema, miles de jóvenes del Nordeste Argentino, a pesar de la lluvia caminaron para encontrarse con la Virgen, en la 47ª Peregrinación de Jóvenes del NEA a Itatí. El obispo de Goya, monseñor Adolfo Ramón Canecín, invito a los jóvenes a reconocer que Cristo viene a sanar las heridas del corazón humano y también las heridas sociales, como las adicciones, la trata de personas y los suicidios.