En la Jornada Mundial de Oración y Sensibilización contra la Trata de Personas, el obispo de Goya, monseñor Adolfo Canecín, presidió la Misa el domingo en la Iglesia Catedral. Bajo el lema "La paz comienza con la dignidad: una llamada global a poner fin a la trata de personas", el diocesano vinculó la identidad cristiana con el compromiso social, destacando especialmente la labor de la Fazenda de la Esperanza.