Con un templo colmado de fieles, se celebró este domingo la solemnidad de Jesús de la Divina Misericordia en la catedral Nuestra Señora del Rosario, en una misa presidida por el párroco y rector, presbítero Ariel Giménez. El sacerdote destacó el profundo significado de esta fiesta, instituida por San Juan Pablo II, y renovó la consagración de los devotos a la Divina Misericordia.