En San Cosme fueron afectadas 23 viviendas, mientras que en Ituzaingó cayeron más de 150 milímetros de lluvia y numerosos barrios quedaron anegados en la jornada del miércoles. En Capital hubo árboles caídos y daños en estructuras.


El fuerte temporal de viento y lluvia que se abatió ayer sobre gran parte de Corrientes provocó destrozos, anegamientos, caída de árboles y postes, además de interrupciones del suministro eléctrico en distintas localidades. Los mayores inconvenientes se registraron en Capital, San Cosme e Ituzaingó, donde numerosas familias resultaron afectadas por las condiciones meteorológicas.
En la ciudad de Corrientes, la tormenta comenzó alrededor de las 6, con ráfagas de entre 35 y 40 kilómetros por hora y precipitaciones intensas. En apenas 25 minutos cayeron cerca de 20 milímetros de lluvia, según informó el subsecretario municipal de Gestión de Riesgos, José Pedro Ruiz.
Los fuertes vientos provocaron la caída de árboles y daños materiales, especialmente en sectores cercanos a la avenida Independencia. Uno de los episodios más importantes ocurrió en un galpón ubicado a la vera de la autovía de la Ruta Provincial 5, en inmediaciones del barrio San Francisco, cuya estructura sufrió destrozos.
Pese a los inconvenientes, desde el Municipio aseguraron que la situación fue controlada y que los servicios recuperaron su funcionamiento habitual. También recomendaron circular con precaución y evitar arrojar residuos que obstruyan los desagües.
En San Cosme, el temporal golpeó con particular intensidad y dejó 23 viviendas afectadas. Los mayores daños se concentraron en el barrio Mataderos y el paraje Ensenadita, donde las fuertes ráfagas, acompañadas por abundantes precipitaciones, provocaron importantes perjuicios en apenas 20 minutos.
Otro de los puntos críticos fue Ituzaingó, donde se registraron más de 150 milímetros de lluvia entre las primeras horas de la mañana y el mediodía. La cantidad de agua caída superó la capacidad de escurrimiento y provocó anegamientos en numerosos barrios, con ingreso de agua a viviendas.
También se reportaron árboles y postes caídos, además de cortes de energía eléctrica que persistían pasado el mediodía en algunos sectores. Personal municipal, Defensa Civil y Obras Públicas recorrió las zonas afectadas y trabajó en la limpieza de desagües para facilitar el drenaje.
En Berón de Astrada también se registraron precipitaciones cercanas a los 150 milímetros, mientras que en Caá Catí hubo viviendas anegadas y familias que se resistían a abandonar sus hogares por temor a robos.
Los problemas eléctricos alcanzaron además a Gobernador Virasoro, donde se reportó una interrupción general del servicio durante la mañana.
El fenómeno se produjo bajo alerta naranja del Servicio Meteorológico Nacional y volvió a exponer la vulnerabilidad de distintas localidades ante precipitaciones intensas concentradas en pocas horas.
Refuerzan asistencia a pequeños productores ante posibles inundaciones
En las últimas semanas se intensificaron las acciones preventivas y de asistencia a pequeños productores ante la posibilidad de nuevos excesos hídricos durante los próximos meses. El subsecretario de Producción y delegado del Instituto de Desarrollo Rural (Idercor), Juan Manuel Pomar, destacó el seguimiento climático y las herramientas destinadas a reducir pérdidas.
Entre las principales medidas mencionó la realización de 20 remates ganaderos, el doble de los previstos habitualmente, que permitieron anticipar la comercialización de hacienda y evitar ventas forzadas ante posibles inundaciones.
Pomar explicó que los precios del ganado se mantienen estables, aunque advirtió que un agravamiento del escenario hídrico podría provocar una sobreoferta y una caída de las cotizaciones.
También destacó la disponibilidad de financiamiento para capital de trabajo, infraestructura y reposición de vientres, mientras se aguardan precisiones sobre nuevas líneas crediticias para damnificados. En el sector hortícola, alertó que la saturación de los suelos puede afectar los cultivos incluso sin inundaciones visibles.
A través del programa Sembrando Futuro se distribuyen unos 3.000 kits de semillas por temporada y se desarrollan capacitaciones y asesoramiento técnico. El funcionario remarcó la coordinación con los municipios y Defensa Civil para acompañar a los productores y anticipar medidas frente a eventuales emergencias climáticas.
Goya asiste a 76 familias afectadas por la crecida del Paraná
La Municipalidad de Goya mantiene un operativo de asistencia a 76 familias afectadas por la crecida del río Paraná, que permanece estacionario en 6,10 metros. Las acciones incluyen provisión de alimentos, atención sanitaria, materiales para viviendas precarias y medidas preventivas ante nuevas lluvias vinculadas al fenómeno de El Niño.
El secretario de Desarrollo Humano, Julio Canteros, explicó que la situación más complicada se registra en el camino al puerto, donde numerosas familias debieron instalar casillas de emergencia a la vera de la ruta, tras el ingreso del agua a sus propiedades.
Se entregaron plásticos, chapas, colchones y módulos alimentarios, además de instalar conexiones eléctricas provisorias y baños químicos. También se realizan controles médicos y distribución de medicamentos.
Aunque se ofrecieron centros de evacuados, la mayoría de los damnificados prefiere permanecer cerca de sus viviendas por temor a robos. Otras diez familias se trasladaron a casas de familiares, con asistencia municipal.
En el barrio Santa Clara se censaron 130 familias potencialmente afectadas y se diseñó un plan de contingencia con corredores de evacuación. También se desarrollan tareas preventivas en Villa Orestina, La Boca y El Remanso.
En la zona rural e insular, los equipos municipales y Prefectura realizan recorridas para evitar el aislamiento de pobladores. En Isla Sola fueron asistidas seis familias.
Según el Comité Operativo de Emergencia, el comportamiento actual del Paraná responde al escenario de crecida mínima previsto.
diario Norte