El secretario de Desarrollo Humano y Promoción Social, Julio Canteros, detalló la logística de asistencia alimentaria, sanitaria y habitacional para los afectados a la vera del camino al puerto. El municipio trabaja junto a la Provincia, Prefectura y comisiones vecinales en un esquema integral que incluye el censo de 230 familias en el barrio Santa Clara y el monitoreo hidrológico del río Paraná, actualmente estacionario en 6,10 metros.

En el marco de la crecida del río y las precipitaciones vinculadas al fenómeno climático de El Niño, la Municipalidad de Goya ejecuta un operativo de asistencia territorial coordinado entre diversas áreas locales y el Gobierno de la Provincia de Corrientes. La intervención abarca desde el acompañamiento directo a pobladores desplazados hasta tareas de prevención en sectores urbanos y rurales amenazados por el escurrimiento hídrico.
Según precisó el secretario Julio Canteros, la atención se concentra en distintos frentes operativos articulados para dar respuesta a cada comunidad afectada.
“El sector más comprometido por el repunte fluvial se ubica en el camino de acceso al puerto, sobre la margen izquierda”. Canteros explicó que dicha franja constituía históricamente una zona alta, pero la prolongada extracción de tierra destinada a la elaboración de ladrillos la transformó en una profunda cava. Ante la crecida del río, las aguas ingresan por la parte posterior a través del arroyo Carumbé, anegando los predios.
Dado que los trabajadores ladrilleros fueron los primeros en quedar sin su fuente laboral por la inundación de los pisaderos, el municipio priorizó la contención de este grupo. Hasta el momento, el relevamiento oficial registra a 76 familias instaladas temporalmente al costado de la ruta.
Para garantizar condiciones mínimas de resguardo a los pobladores desplazados:
Muchas familias armaron casillas de emergencia por sus propios medios. El municipio les proveyó plástico reforzado para cubrir rápidamente los techos —priorizando resguardar del agua a madres y niños— y posteriormente completó la ayuda con chapas metálicas para brindar mayor protección. En casos puntuales donde las familias no pudieron evacuar sus pertenencias, se entregaron camas y colchones.
El área de Luminotecnia realizó la bajada de líneas de luz y las instalaciones eléctricas provisorias, dotando a cada casilla de tomas de corriente y focos de iluminación.
Asimismo, se instalaron baños químicos, cuyo mantenimiento y servicio de desagote periódico es ejecutado por el área de Servicios Públicos. En paralelo, se gestionó el arribo e inminente distribución de pastillas potabilizadoras para asegurar el suministro de agua segura, como así también dispensers.
Módulos alimentarios: El primer grupo de familias afectadas recibió en dos oportunidades asistencia alimentaria con insumos no perecederos. Cada módulo está integrado por leche, azúcar, yerba, grasa, harina, fideos, arroz, polenta, puré de tomate y aceite.
OPERATIVOS DE SALUD Y CENTRO DE GESTIÓN
La atención sanitaria es llevada a cabo por el equipo de APS, que recorre la zona realizando revisiones médicas y entregando medicamentos. Asimismo, se implementó un operativo de salud bucal para niños con la entrega de kits odontológicos que incluyen cepillos de dientes. El punto de atención, registro de necesidades y coordinación de respuestas se concentra en la Sala de Salud del Puerto.
CENTROS DE EVACUADOS Y LOGÍSTICA DE RELOCALIZACIÓN
A pesar de los ofrecimientos de las autoridades para trasladar a los damnificados a centros de evacuados municipales, la mayoría de los vecinos decide permanecer en casillas al borde de la ruta. Según indicó Canteros, la negativa responde al temor de sufrir robos en sus viviendas inundadas por parte de delincuentes que se desplazan en piraguas. Para auxiliar a quienes sostienen esa postura, el municipio les acerca bolsas de arena para contener el avance del agua en sus predios.
Por otra parte, cerca de 10 familias optaron por trasladarse temporalmente a casas de familiares o amigos en la ciudad. Para facilitar esta variante, la municipalidad aporta camiones y tractores con acoplados para el flete de muebles y pertenencias. El padre de familia o el hijo mayor permanece en la propiedad inundada cuidando la vivienda. Además, para no sobrecargar la economía de las familias acogedoras, el municipio lleva los módulos de alimentos y recursos directamente a la vivienda receptora.
BARRIO SANTA CLARA
Ante las precipitaciones y el agua que fluye por pendiente procedente de la zona de Colonia Carolina, el municipio trabaja conjuntamente con la comisión vecinal del barrio Santa Clara en un plan preventivo.
A pesar de que el sector cuenta con canales de drenaje y un segundo anillo de defensa perimetral, la comunidad diseñó un programa de contingencia con un corredor sanitario para evacuación. Dentro de este plan:
Se censaron 130 familias que pueden llegar a afectarse por grandes lluvias. Además, se entregaron bolsas de arena para contención domiciliaria.
Personal de las salas de salud (CIC) realizó recorridas casa por casa para identificar a adultos mayores solos o a personas con enfermedades crónicas, garantizando asistencia inmediata ante eventuales lluvias de gran milimetraje.
Similares acciones preventivas —con entrega de bolsas de arena, alimentos y plásticos— se despliegan en otros sectores que reciben el flujo hídrico de Colonia Carolina, como Villa Orestina, La Boca y Santa Clara. También se asistió a un grupo de familias del paraje El Remanso.
RELEVAMIENTO EN LA ZONA RURAL E ISLAS
En la zona rural, las intensas lluvias provocan saturación del suelo, formación de lagunas y el riesgo de corte en caminos bajos. Los equipos municipales, articulando acciones con la Prefectura Naval Argentina, realizan recorridas preventivas para evitar el aislamiento de pobladores.
La planificación se basa en un mapeo histórico trazado a partir de las dos grandes emergencias hídricas registradas en los años 2015 y 2022. En la zona insular, se asistió puntualmente a 6 familias de Isla Sola que perdieron sus actividades laborales habituales, proveyéndoles de módulos alimentarios y plásticos.
PROYECCIONES DEL COE
De acuerdo con las mediciones oficiales de la Prefectura Naval Argentina, el río Paraná a la altura del puerto de Goya permanece estacionario en los 6,10 metros.
En el marco del Comité Operativo de Emergencia (COE) se analizan tres escenarios teóricos de evolución: Mínima, Media y Máxima. Canteros confirmó que, hasta el momento, el comportamiento del cauce responde al escenario de Mínima.
Dirección de Prensa – Municipalidad de Goya.
Asistencia municipal a 76 familias y planes preventivos
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