Las negociaciones con el oficialismo dividen posiciones dentro del partido fundado por Mauricio Macri. Un sector más “purista” se rehúsa a compartir espacio con el Gobierno, mientras que los más dialoguistas quieren crear un frente “antikirchnerista”.

Con las elecciones presidenciales del año que viene como telón de fondo, en los últimos meses se reactivaron conversaciones entre el PRO y La Libertad Avanza para intentar sellar un acuerdo político. El partido fundado y presidido por Mauricio Macri fue el socio principal del Gobierno desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei, pero fueron contadas las veces que funcionaron como un tándem electoral.
El último antecedente fueron las legislativas del año pasado, donde el resonante triunfo en la provincia de Buenos Aires envalentonó a los partidarios de forjar un acuerdo. No obstante, rumbo al 2027 no hay unanimidad en el PRO.
Este jueves, el autoproclamado precandidato a presidente por el PRO, Hernán Lacunza, fue consultado en IDEA por TN respecto de la posibilidad de un acuerdo electoral con La Libertad Avanza. “Creo que lo mejor que puede pasar para la Argentina es que haya propuestas alternativas, independientes, republicanas, que ofrezcan otras voces, otras ideas”, afirmó. “Si el PRO va junto con La Libertad Avanza, va a desaparecer”, apuntó.
Ante este descargo, quien recogió el guante fue el presidente de bloque del PRO en la Cámara de Diputados y principal articulador con el Gobierno, Cristian Ritondo. “Si las fuerzas del cambio vamos divididas y gana el pasado, lo que desaparece no es un partido, es la oportunidad del país”, expresó a TN el legislador. “Ya lo vivimos en 2019 y lo pagamos carísimo. No podemos tropezar dos veces con la misma piedra”, añadió.
“El PRO no desaparece por acompañar un proceso de cambio en el que fuimos protagonistas desde el día uno”, señaló Ritondo a este medio. “El PRO desaparecería si traicionara su identidad, y nuestra identidad hace más de 20 años es enfrentar al kirchnerismo y empujar las transformaciones que la Argentina necesita”, enfatizó.
“Nosotros gobernamos la Ciudad, Entre Ríos, Chubut y decenas de municipios, y en Diputados apoyamos y mejoramos proyectos que hacen posibles las reformas de fondo. Esa es nuestra identidad y no se diluye en ningún acuerdo”, remarcó el titular de la bancada PRO en Diputados.
“En la Provincia, por ejemplo, la discusión es muy concreta: o unimos a las fuerzas del cambio para sacar del abandono a los bonaerenses, o le regalamos otros cuatro años al kirchnerismo. Yo tengo clarísimo de qué lado estar”, finalizó Ritondo.
Pese al contrapunto con Lacunzo, el también presidente del PRO bonaerense destacó: “Hernán es un dirigente al que respeto y tiene todo el derecho a dar su opinión; el PRO siempre fue un partido donde conviven miradas distintas y eso es parte de nuestra riqueza”.
Ritondo es parte de la mesa chica del PRO que forma parte de las reuniones con el Gobierno para intentar sentar las bases de un acuerdo político. Junto a Fernando De Andreis mantienen encuentros quincenales con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y Eduardo y Martín Menem.
La discusión por una alianza con La Libertad Avanza
Dentro del macrismo reconocen que la posibilidad de confluir electoralmente con el oficialismo libertario forma parte de las conversaciones, mientras que dirigentes del Gobierno también plantearon públicamente la necesidad de avanzar en acuerdos.
La discusión, sin embargo, no tendría una resolución uniforme para todo el país. Hay distritos donde el PRO y LLA ya tienen antecedentes de competencia o acuerdos, mientras que en otros la definición quedará atada a las negociaciones entre los dirigentes locales. La provincia de Buenos Aires aparece como uno de los principales escenarios de esa disputa y CABA también será un distrito central para definir el esquema electoral.
El desafío para el PRO será compatibilizar eventuales acuerdos territoriales con la decisión de conservar una identidad partidaria propia. Dentro del espacio todavía conviven dirigentes que consideran necesario preservar el sello y competir con candidatos propios con otros que ven en una alianza con LLA una alternativa para las próximas elecciones.