Los alumnos de la Escuela Técnica “Arquitecto Francisco Pinaroli” representaron a Corrientes en Neuquén, luego de obtener el segundo puesto en la instancia provincial. El equipo Suru Byte finalizó en el puesto 20 entre 48 participantes de todo el país, en una competencia que combinó robótica, programación, estrategia y cooperación. El equipo que representó a Goya junto al docente que los acompañó relataron en RADIO POWER sus vivencias.


La Escuela Técnica “Arquitecto Francisco Pinaroli” de Goya tuvo una participación histórica en la instancia nacional de la Copa Robótica Educabot 2026, desarrollada el viernes 25 y sábado 26 de septiembre en Neuquén. El equipo Suru Byte, integrado por los estudiantes de séptimo año Benjamín Zenón, Diego Rafael Mendíaz y Lucas Montenegro, junto a los hermanos Joaquín y Paulina Píriz, representó a la provincia de Corrientes (también lo hizo un colegio de Colonia Liebig) después de obtener el segundo lugar en la instancia provincial.
Entrevistados en el programa “Haciendo camino” de Radio Power, el profesor y mentor Lucas Correa destacó la importancia de haber llegado por primera vez a una competencia nacional de estas características. “Hicieron historia, porque creo que es la primera vez que Goya y la Escuela Técnica están participando de una instancia nacional de estas características”, señaló.
La edición 2026 tuvo una particularidad: fue la primera vez que la competencia se abrió a todas las provincias del país. En Neuquén participaron 48 equipos, con representantes de las distintas jurisdicciones.
DE GOYA A LA INSTANCIA NACIONALEl camino comenzó en Goya, con una etapa vinculada a la producción de contenidos audiovisuales sobre energías renovables, especialmente energía eólica. Los trabajos eran evaluados por los jueces y permitían acumular puntaje para avanzar en la competencia.
Luego, los estudiantes recibieron un kit robótico compuesto por una carcasa y motores, con los que debieron desarrollar un vehículo capaz de cumplir diferentes desafíos. La propuesta exigió no solamente conocimientos técnicos, sino también capacidad para resolver problemas y trabajar en equipo.
En Neuquén, el desafío incorporó aerogeneradores, cajas de energía y pelotas amarillas y verdes. Las primeras otorgaban 10 puntos, mientras que las verdes sumaban 15. Los equipos debían trasladar y colocar las pelotas en cajas ubicadas a determinada altura, además de cumplir otras consignas durante partidas de dos minutos.
UNA COMPETENCIA BASADA EN LA COOPERACIÓN
Uno de los aspectos distintivos de la Copa Robótica 2026 fue que la competencia no se planteó exclusivamente como un enfrentamiento entre equipos. Las partidas se desarrollaban con alianzas entre robots y los participantes, de escuelas de distintas provincias, debían coordinar acciones para obtener un bonus de cooperación.
Lucas Montenegro explicó que los equipos tenían que ponerse de acuerdo para distribuir las pelotas y alcanzar determinadas cantidades en las cajas. “Desde el primer partido todos los equipos tenían la misma cosa en mente, que era cooperar y hacer el bonus”, relató.
El sistema generaba situaciones en las que un equipo podía ayudar a otro incluso cuando los robots presentaban inconvenientes. Para el profesor Lucas Correa, esa dinámica convirtió a la competencia en una experiencia diferente a los formatos tradicionales: “Es una competencia cooperativa, donde los cuatro chicos (...) sí o sí tienen que trabajar en equipo”.
LA ESCUELA TÉCNICA DE GOYA ENTRE LAS 20 MEJORES DEL PAÍS
Suru Byte tuvo una actuación cambiante a lo largo del torneo y llegó a ocupar diferentes posiciones del ranking. Finalmente, el equipo goyano terminó 20° entre los 48 participantes nacionales.
Más allá de la posición final, los estudiantes destacaron el elevado nivel de la competencia. “Nosotros también estábamos entre esos 40 que podíamos ganar la Copa Robótica 2026. Era muy peleado, cualquiera podía ganar”, sostuvo Lucas Montenegro, quien remarcó que la Escuela Técnica de Goya pudo competir en igualdad de condiciones con instituciones de distintos puntos del país.
PROGRAMACIÓN Y ROBÓTICA, UN DESAFÍO PARA EL FUTURO
La experiencia también dejó planteada la necesidad de fortalecer la enseñanza de programación y robótica en la escuela. El docente Correa señaló que la competencia permitió advertir que existe un creciente interés de los estudiantes por estas áreas y consideró necesario generar mayores espacios de formación.
En ese sentido, la Escuela Técnica cuenta actualmente con una Unidad Tecnológica (UCT) equipada con impresoras 3D, robots, brazos mecatrónicos y simuladores. El objetivo es avanzar en su utilización y acercar estas herramientas a los estudiantes desde los primeros años.
“Lo único que hay que hacer es como guiarles un poco nada más”, explicó Correa al referirse al interés que muestran los alumnos más jóvenes por estas disciplinas.
UNA EXPERIENCIA QUE YA PROYECTA EL FUTURO
La participación en Neuquén también tuvo impacto en las decisiones académicas de los integrantes de Suru Byte. Benjamín Zenón manifestó su intención de estudiar Ingeniería Mecatrónica; Diego Mendíaz expresó interés por la programación y distintas áreas vinculadas con la energía, mientras que Lucas Montenegro proyecta estudiar Ingeniería en Sistemas de Información en la UTN.
Para los jóvenes, la competencia significó además descubrir nuevas vocaciones. Zenón resumió ese proceso al afirmar: “Gracias a esta oportunidad me di cuenta de lo que realmente me gusta”.
El profesor Lucas Correa, por su parte, vinculó el logro con una historia familiar estrechamente relacionada con la institución. “Lo que hago, lo hago por ellos y también por la Escuela Técnica Francisco Pinaroli”, expresó, al destacar que ya son tres generaciones de su familia vinculadas con la escuela. Todos, sin embargo, celebraron la muy buena experiencia nacional de Suru Byte en Neuquén, un logro deportivo-tecnológico que ubica a la Escuela Técnica “Arquitecto Francisco Pinaroli” entre las instituciones educativas más destacadas del país.-