La inestabilidad climática se ha convertido en uno de los mayores desafíos para la macroeconomía nacional y las provincias agroproductoras no son ajenas a esta realidad. Tras los estragos que dejaron las sequías extremas y los incendios en los últimos años, factores que golpearon con dureza la balanza comercial de toda la Argentina, el escenario meteorológico vuelve a girar de manera drástica.

En este contexto de incertidumbre, el Ministerio de Producción de la Provincia de Corrientes decidió mantener la iniciativa frente al impacto del fenómeno de El Niño previsto para el período 2026-2027.
Bajo la conducción del ministro Walter Chávez, la cartera productiva puso en marcha un plan de concientización orientado a mitigar los efectos de las abundantes precipitaciones que amenazan a las principales cuencas productivas correntinas. La premisa oficial parte de una idea irrenunciable donde anticiparse a los hechos equivale a producir mejor.
PARA GANADEROS
Para el sector ganadero, una de las actividades vertebrales de la Provincia, las autoridades delinearon directrices precisas que buscan reducir al mínimo los riesgos que traen aparejadas las inundaciones.
La estrategia del Ministerio exige un manejo sumamente cuidadoso de los rodeos e insiste en la necesidad imperiosa de acopiar reservas de forraje. A la par de la alimentación, la recomendación apunta a garantizar un suministro de agua segura de forma permanente y mantener los planes de sanidad animal al día.
Todo este esquema debe integrarse a una revisión profunda de la infraestructura y la logística de los establecimientos rurales para evitar quedar aislados cuando las condiciones climáticas compliquen los caminos de tierra y los accesos a los campos.
HORTICULTORES
El resguardo del capital de trabajo también abarca al sector hortícola, otro de los motores fundamentales del entramado económico provincial. Con la convicción de que la preparación de hoy es la única garantía para salvar los alimentos de mañana, el equipo de Chávez instó a los agricultores a planificar de manera estratégica los tiempos de siembra y de cosecha.
El exceso de humedad característico de las corrientes de El Niño obliga a realizar un mantenimiento preventivo de los canales y desagües para evitar los clásicos anegamientos, tarea que debe complementarse con el reacondicionamiento de los invernaderos y los sistemas de protección.
En paralelo, la cartera productiva aconsejó reforzar los controles sanitarios de las plantas para combatir las enfermedades derivadas del clima húmedo y mantener toda la documentación de la actividad debidamente actualizada.
LA CLAVE
Esta política de anticipación implementada desde el Ejecutivo provincial busca evitar que los cambios drásticos en la naturaleza terminen transformándose en pérdidas millonarias irrecuperables.
La planificación a tiempo y la adopción de medidas preventivas antes de que el agua gane terreno se presentan en la actualidad como los escudos más eficaces para proteger el bienestar animal, sostener los cultivos y asegurar que Corrientes mantenga intacto su peso específico dentro del mapa agropecuario nacional.
diario El Libertador