El Juzgado Civil, Comercial, Laboral, Familia, Niñez y Adolescencia de Gobernador Valentín Virasoro dispuso que los dos adolescentes, cuyas historias fueron difundidas a través de convocatorias públicas de adopción por la Dirección de Prensa del Poder Judicial, comiencen procesos de vinculación con personas interesadas en acompañarlos. Josué inició el proceso con una mujer de Buenos Aires y Ángel mantiene una vinculación virtual con una mujer de El Calafate, a través de llamadas y mensajes diarios. En ambos casos, el objetivo es avanzar hacia la guarda con fines adoptivos.

Dos historias que meses atrás se hicieron públicas para encontrar una familia comienzan ahora una nueva etapa. Josué y Ángel, ambos de 16 años, iniciaron procesos de vinculación luego de las convocatorias impulsadas por el Juzgado Civil, Comercial, Laboral, Familia, Niñez y Adolescencia de Gobernador Valentín Virasoro, y con intervención del Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos de Corrientes (RUACtes).
En el caso de Josué, el Juzgado dispuso el inicio de la vinculación con una mujer de Buenos Aires y avanzar en el proceso de guarda con fines adoptivos. En tanto, Ángel comenzó a vincularse de manera virtual con una mujer de El Calafate. Mantienen llamadas y mensajes diarios y, hasta el momento, el proceso avanza favorablemente, abriendo la posibilidad de continuar profundizando el vínculo con miras a una futura guarda preadoptiva.
Las decisiones representan un paso significativo luego de la búsqueda de personas o familias dispuestas a asumir el compromiso de acompañar a los adolescentes en una etapa fundamental de sus vidas.
Josué: de esperar una familia a comenzar una vinculación
La historia de Josué fue difundida públicamente en marzo de este año. Tiene 16 años y desde los 4 vive en instituciones. Actualmente reside en un dispositivo de la ciudad de Corrientes.
En la convocatoria se lo presentó como un adolescente responsable, colaborador, prolijo y respetuoso, comprometido con sus estudios y con proyectos para su futuro. Entre sus intereses se encuentran el fútbol y los trabajos en madera. Es fanático de Boca Juniors y uno de los deseos que expresó fue poder conocer la Bombonera acompañado por una familia.
También manifestó su intención de continuar estudiando para, en el futuro, integrar una Fuerza de Seguridad.
Su historia tiene además un referente muy cercano: su hermano mayor, Samuel, quien fue adoptado durante su adolescencia y constituye para Josué un ejemplo de las oportunidades que pueden abrirse cuando existen vínculos afectivos y acompañamiento.
La convocatoria pública nacional fue impulsada por el Juzgado de Gobernador Virasoro para encontrar personas dispuestas a brindarle afecto, estabilidad y acompañamiento durante su transición hacia la vida adulta. Ahora, esa búsqueda da un nuevo paso con el inicio de la vinculación con una mujer residente en Buenos Aires.
Ángel: una oportunidad para construir el hogar que imaginó
Ángel también tiene 16 años y su convocatoria pública fue difundida en abril. El adolescente lleva 11 años residiendo en un dispositivo de cuidados y manifestó expresamente su deseo de formar parte de una familia donde existan amor y respeto mutuo.
Ángel es un joven tranquilo, respetuoso, colaborador y reservado. Le gusta el fútbol y disfruta especialmente de las actividades rurales, como trabajar con animales, manejar el tractor y realizar tareas de campo. Asiste a una escuela agrotécnica y sueña con convertirse en gendarme.
También expresó la importancia que tiene para él conservar el vínculo con sus hermanos, con quienes mantiene una relación significativa.
Tras la convocatoria pública, el Juzgado dispuso el inicio de un proceso de vinculación con una mujer de El Calafate. Actualmente, ambos se encuentran vinculándose de manera virtual, con llamadas y mensajes diarios que les permiten conocerse y comenzar a construir un vínculo de manera progresiva. Hasta el momento, el proceso se desarrolla favorablemente y mantiene abierta la posibilidad de avanzar hacia nuevas instancias de vinculación y, posteriormente, hacia una guarda con fines adoptivos.
La distancia geográfica no impidió así el comienzo de este acercamiento, que se desarrolla respetando los tiempos del adolescente y permitiendo que ambas partes puedan conocerse antes de avanzar hacia las siguientes etapas del proceso.
Adoptar adolescentes: una oportunidad que puede transformar historias
Los avances en las historias de Josué y Ángel vuelven a poner en primer plano la importancia de las convocatorias públicas y, especialmente, la necesidad de ampliar la mirada sobre la adopción de adolescentes.
La adopción no se limita a encontrar una familia para niños pequeños. También existen niñas, niños y adolescentes de mayor edad que esperan personas dispuestas a acompañarlos, respetar sus historias y construir vínculos afectivos estables.
En la adolescencia, contar con referentes familiares puede resultar especialmente significativo: implica tener a alguien que acompañe los estudios, los proyectos, las decisiones y los primeros pasos hacia la vida adulta.
Las historias de Josué y Ángel muestran que una convocatoria pública puede convertirse en una posibilidad concreta. Detrás de cada publicación existen adolescentes con deseos, intereses y proyectos que esperan encontrar personas dispuestas a asumir el compromiso de acompañarlos.
La adopción es, fundamentalmente, el derecho de niñas, niños y adolescentes a crecer y desarrollarse en una familia. Abrirse a la adopción de adolescentes significa también comprender que nunca es tarde para construir pertenencia, afecto y un proyecto familiar.