En este caso, nuevamente Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles encabezó el ranking, con una variación del 72,8%.
La diferencia respecto del promedio general es significativa: mientras el IPC regional aumentó 36,9% en un año, el rubro de vivienda y servicios acumuló prácticamente el doble.
En segundo lugar se ubicó Educación, con un incremento interanual del 45,8%. Luego aparecieron Alimentos y bebidas no alcohólicas, con 40,7%; Restaurantes y hoteles, con 38,4%; y Transporte, con 34,7%.
De esta manera, alimentos uno de los rubros de mayor peso en el consumo cotidiano se mantuvo por encima del promedio general de inflación de la región en la comparación de los últimos doce meses.
Promedio nacional
A nivel nacional, el IPC registró en julio una inflación del 2,1%, una décima por encima del 2% del Nordeste. El dato nacional también significó un incremento respecto del 1,9% de junio y marcó el fin de la racha de desaceleración que se había observado desde marzo.
En consecuencia, julio dejó una fotografía en la que tanto el promedio argentino como el NEA mostraron una leve aceleración, aunque la región Nordeste permaneció una décima por debajo del resultado nacional.
La diferencia aparece con mayor claridad cuando se observa el acumulado del año. Mientras el país registró una inflación del 19,3% entre enero y julio, el NEA alcanzó 22,3%, es decir, tres puntos porcentuales por encima.
La brecha también se amplía en la comparación interanual: el IPC nacional acumuló un aumento del 33,8%, frente al 36,9% del Nordeste. En el mapa regional, el mayor incremento mensual de julio correspondió al Gran Buenos Aires (GBA), con 2,3%. El NEA, con 2%, quedó por debajo de ese registro, mientras que Cuyo mantuvo el mismo nivel de junio, con 1,9%.