
A comienzos de este año, en el mes de marzo, los correntinos tuvimos el privilegio de reencontrarnos con su obra a través de la muestra "Segunda Travesía", presentada en el Museo de Bellas Artes, donde compartió una selección de los trabajos que marcaron sus últimos años de producción. Fue un testimonio de su creatividad inagotable, de su mirada profunda y de su permanente búsqueda artística.
Pero Miguel fue mucho más que un extraordinario artista. Fue un maestro generoso, un formador de nuevas generaciones y un trabajador incansable de la cultura. Quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo saben de su enorme calidad humana, de su sencillez y de su disposición para compartir conocimientos, alentar vocaciones y abrir caminos a tantos artistas.
Su obra permanecerá viva en cada lienzo, en cada alumno que inspiró y en cada espacio donde el arte encuentre un lugar para transformar y emocionar.
Acompañamos con afecto a su familia, a sus seres queridos y a toda la comunidad artística en este momento de profundo dolor.
Gracias por tu legado, Maestro. Tu arte seguirá iluminando el camino de la cultura correntina.
Que descanses en paz.