El entrenador de la Albirroja expresó su dolor por la derrota ante Francia y dejó en duda su continuidad. Gustavo Alfaro insistió en que el equipo sintió que podía sacar adelante el partido y que la eliminación dejó una sensación amarga por la manera en la que se había preparado el cruce. “Una tristeza muy grande, nosotros sentíamos que la podíamos sacar adelante”, remarcó.

Buenos Aires, 4 julio (NA) -- El entrenador de la Selección de Paraguay, Gustavo Alfaro, habló después de la eliminación ante Francia en el Mundial 2026 y expresó una profunda tristeza por no haber podido avanzar a la siguiente instancia, aunque remarcó el orgullo por la entrega de sus dirigidos.
“Me deja una tristeza muy grande porque trabajamos duro para conseguir otro resultado”, sostuvo el técnico argentino en conferencia de prensa, luego de un partido en el que la Albirroja compitió hasta el final pero no logró revertir la desventaja.
Alfaro valoró la actitud de sus futbolistas y aseguró que Paraguay nunca se resignó pese al golpe recibido durante el encuentro. “Hasta el último instante peleamos, hasta el último instante competimos y quisimos revertir una historia que se presentó en ese momento de partido”, afirmó.
En una de las frases más fuertes de la conferencia, el entrenador dejó una reflexión sobre el proceso competitivo que atraviesa el seleccionado paraguayo. “Si uno quiere ser ganador, primero tiene que aprender a perder”, señaló Alfaro, con un tono de dolor pero también de construcción hacia el futuro.
El DT insistió en que el equipo sintió que podía sacar adelante el partido y que la eliminación dejó una sensación amarga por la manera en la que se había preparado el cruce. “Una tristeza muy grande, nosotros sentíamos que la podíamos sacar adelante”, remarcó.
Alfaro también se refirió a la jugada del penal que terminó inclinando el partido a favor de Francia y fue contundente en su lectura: “Es un penal de VAR”, afirmó, en alusión a la intervención tecnológica que derivó en la sanción que le permitió al conjunto europeo abrir el marcador.
Más allá de la eliminación, el entrenador dejó en claro que su paso por Paraguay tuvo una ambición mucho más amplia que la de un resultado puntual. “Quería armar una revolución en Paraguay”, expresó, en referencia al impacto futbolístico y emocional que buscó generar en la selección.
Consultado por su continuidad al frente del equipo, Alfaro no confirmó qué decisión tomará y prefirió poner una pausa antes de definir su futuro. “Tengo que hablar con mi familia”, respondió el técnico, dejando abierta la incógnita sobre si seguirá al mando de la Albirroja.
De esta manera, Paraguay se despidió del Mundial con dolor por la eliminación, pero también con el reconocimiento a un ciclo que volvió a posicionar al equipo en una instancia de alta exigencia y que dejó una imagen competitiva ante uno de los candidatos al título.
Agencia NA