Las estaciones ubicadas en Armenia y Estados Unidos y en Río Juramento e Independencia dejaron de operar tras más de tres décadas de actividad. La caída del consumo, el aumento de los costos y la pérdida de rentabilidad profundizan la crisis que atraviesa el sector.

En solo 31 días, dos estaciones de servicio de la ciudad de Corrientes cruzaron definitivamente sus mangueras y dejaron de vender combustibles, marcando un nuevo capítulo en la delicada situación que atraviesa el sector del expendio minorista en la provincia.
La primera en cesar sus actividades fue la ex Shell ubicada en la intersección de avenida Armenia y Estados Unidos, que cerró sus puertas el último día de abril luego de más de tres décadas de funcionamiento. La segunda fue la estación que operaba bajo la bandera Puma, emplazada en Río Juramento y avenida Independencia, que dejó de atender al público desde ayer.
Aunque las razones particulares de ambos cierres presentan diferencias, existe un denominador común: la fuerte caída del consumo de combustibles, la pérdida del poder adquisitivo de los usuarios y una rentabilidad cada vez más ajustada para los operadores de las estaciones de servicio.
En el caso de la estación ubicada sobre avenida Armenia, sus propietarios habían explicado que durante casi dos años mantuvieron negociaciones con la petrolera para renovar el contrato que les permitiera continuar operando bajo la marca Shell. Sin embargo, las conversaciones no llegaron a buen puerto y finalmente optaron por cerrar definitivamente el establecimiento.
Al momento de anunciar la decisión, señalaron que la política comercial aplicada por la empresa resultaba difícil de sostener en una provincia con ingresos inferiores al promedio nacional. "Empezaron a subir los precios y no pudieron entender que Corrientes es una provincia con salarios bajos", manifestaron entonces con resignación, al describir el escenario que terminó precipitando el cierre.
La situación de la estación ubicada en el barrio Niño Jesús responde a una problemática distinta, aunque vinculada al mismo contexto económico.
Uno de los trabajadores desvinculados indicó que la empresa decidió discontinuar las operaciones debido a la significativa disminución en las ventas registrada durante los últimos meses, una situación que habría tornado inviable la continuidad del negocio.
Más allá de los números y las decisiones empresariales, ambos cierres también tuvieron un fuerte impacto laboral. Entre las dos estaciones trabajaban más de quince personas que quedaron sin empleo y que actualmente se encuentran transitando el proceso de percepción de las indemnizaciones correspondientes, según pudo saberse.
Los cierres se producen en un contexto en el que el mercado de combustibles comienza a mostrar algunos signos de recuperación, aunque todavía insuficientes para revertir la fuerte retracción acumulada durante el último año. Según los datos difundidos por la Cámara de Estaciones de Servicio de Corrientes, durante mayo se comercializaron 27.467 metros cúbicos de naftas y gasoil, volumen que representó un incremento del 3,4 % respecto de abril, cuando se habían despachado 26.547 metros cúbicos. No obstante, en mayo de 2025, las estaciones correntinas comercializaron 29.660 metros cúbicos de combustibles, por lo que el volumen registrado este año representa una caída del 7,3 %.
diario Época