Pedalistas goyanos y de Misiones, nucleados en el espacio Ciclo Vital, recorrieron más de 170 kilómetros por la selva misionera en una experiencia que combinó deporte, naturaleza, cultura y solidaridad. Tras el éxito de la expedición, ya proyectan nuevas travesías en los Esteros del Iberá y hasta el “Camino de Santiago” en España. “Estamos muy contentos. Creo que esta propuesta integral impacta, llama la atención, y la gente se está animando a hacer la experiencia”, expresó a RADIO POWER Sergio Insaurralde. (ver video)
Con una travesía de cuatro días a través de la provincia de Misiones, el espacio Ciclo Vital sumó una nueva experiencia a su creciente propuesta de cicloturismo integral. Bajo el lema “Camino interior en la selva”, el grupo recorrió más de 170 kilómetros entre el río Paraná y el río Uruguay, atravesando paisajes naturales, sitios históricos y comunidades originarias, en una aventura que dejó profundas enseñanzas para sus participantes.
El creador de Ciclo Vital, Sergio Insaurralde, compartió sus sensaciones tras el desafío realizado entre el 13 y el 16 de junio, destacando el crecimiento de una iniciativa que nació en Goya y que hoy busca consolidarse como referente regional del turismo sustentable sobre dos ruedas.
UNA EXPERIENCIA QUE VA MÁS ALLÁ DEL DEPORTE
Entrevistado en el programa “Haciendo camino” de Radio Power, Insaurralde explicó que la propuesta de Ciclo Vital se basa en una concepción integral del cicloturismo, donde la actividad física se complementa con el contacto con la naturaleza, el conocimiento cultural, el trabajo en equipo y la solidaridad.
“Agregamos este año un matiz de solidaridad, porque dentro de la filosofía cicloturista nosotros tenemos que ser no solamente amigables con el ambiente en sí, sino fundamentalmente con las personas que habitan. Y en ese sentido queremos que el paso por diferentes lugares de nuestros “ciclos vitales” siempre deje algo, porque generalmente somos nosotros los transformados y los que aprendemos más del lugar donde vamos pasando”, sostuvo.
Durante el recorrido, los participantes visitaron lugares emblemáticos como las Ruinas de San Ignacio y se internaron en la Reserva de Biosfera Yabotí, uno de los espacios naturales más importantes del país, donde también pudieron apreciar los Saltos del Moconá, una de las maravillas naturales más singulares del mundo.
ENCUENTRO CON COMUNIDADES GUARANÍES
Uno de los momentos más significativos de la travesía fue el contacto con comunidades originarias guaraníes ubicadas dentro de la Reserva Yabotí. Gracias a la gestión de guardaparques y la autorización de los caciques locales, el grupo pudo ingresar a dos comunidades, dialogar con sus habitantes y compartir una jornada de intercambio cultural.
“El contacto con una comunidad aborigen guaraní, para nosotros fue un momento muy fuerte de introspección y también de relaciones humanas. Pudimos conversar con ellos y allí dejamos algunas cositas que hemos llevado para poder compartir, y nos quedamos con ganas de compartir más de lo que estas culturas ancestrales nos han dejado. Yo los llamo los antiguos y verdaderos dueños de la tierra”, remarcó
Para Insaurralde, esta experiencia reafirmó la importancia de reconocer y valorar el legado de los pueblos originarios. Incluso adelantó que en futuras travesías incorporarán actividades educativas vinculadas a la historia y la cultura guaraní, especialmente en el próximo desafío previsto para los Esteros del Iberá.
UN PROYECTO QUE SIGUE CRECIENDO
Desde sus comienzos con apenas dos integrantes, Ciclo Vital ha experimentado un crecimiento constante. Luego de las primeras experiencias en Iberá, la travesía por la Patagonia y ahora el desafío misionero, la cantidad de participantes se ha incrementado progresivamente.
Actualmente, la organización cuenta con el respaldo del Ministerio de Turismo de Corrientes como operador registrado y trabaja articuladamente con distintas áreas municipales y actores vinculados al sector turístico.
“Cada vez más personas se animan a vivir la experiencia. Por eso cuidamos especialmente la seguridad, la logística y la calidad humana de los grupos”, destacó Insaurralde.
GOYA, CON POTENCIAL PARA CONVERTIRSE EN REFERENCIA REGIONAL
Además de organizar expediciones en distintos puntos del país, Ciclo Vital trabaja en el desarrollo de propuestas turísticas locales que permitan atraer visitantes a Goya y generar movimiento económico para hoteles, restaurantes y prestadores de servicios.
Entre los proyectos en estudio aparecen circuitos vinculados a la Reserva Natural Isoró y nuevas experiencias combinadas con actividades náuticas. “Nuestra intención y nuestro objetivo es posicionar a Goya como una de las ciudades cicloturistas más importantes de la región”, afirmó el referente de la organización.
PRÓXIMOS DESAFÍOS
La próxima gran travesía será en octubre, nuevamente en los Esteros del Iberá, aunque con una estructura organizativa más amplia y nuevas propuestas culturales para los participantes.
En paralelo, Ciclo Vital mantiene vivo otro gran sueño: organizar en 2027 una experiencia grupal en el Camino de Santiago, España, replicando una vivencia que Insaurralde considera transformadora desde lo humano y espiritual.
Mientras tanto, las actividades continúan cada sábado desde las 14,30, con salidas abiertas desde la Oficina de Turismo ubicada en el acceso a Goya. Los circuitos están adaptados para principiantes y ciclistas con experiencia, permitiendo que cada vez más personas se sumen a una propuesta que combina deporte, naturaleza y crecimiento personal.
“La experiencia busca ser transformadora. No se trata de velocidad ni de competencia, sino de resistencia, convivencia y descubrimiento personal. Todos empezamos con dudas y temores. Lo importante es animarse a dar el primer paso”, concluyó Sergio Insaurralde.- (Ver video)
“Nuestro objetivo es posicionar a Goya como una de las ciudades cicloturistas más importantes de la región”
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