Por medio de un video mensaje, monseñor Adolfo Canecin hizo llegar su cercanía y bendición a todos los padres al celebrarse este domingo su día. El obispo envió una bendición especial a todos los padres en sus diversas realidades, recordó a quienes sufren en la soledad o el encierro y homenajeó la memoria de su propio papá.

Monseñor Canecin invitó a reflexionar sobre la paternidad a la luz de la fe y las Sagradas Escrituras.
«En la Biblia encontramos muchos textos que nos hablan de nuestro Padre Dios, de quien proviene toda paternidad en el cielo y en la tierra», expresó.
Monseñor Canecin destacó la profunda sed de amor paternal que existe en la sociedad actual. «Un día un discípulo le dijo a Jesús: "Muéstranos al Padre y nos basta".
"¡Qué expresión tan bonita!. Cuánta experiencia de orfandad hay en este mundo. Sin embargo, el Espíritu Santo nos hace clamar Abba, Padre", por eso debemos decirle con confianza: "Papá, papito».
El obispo envio un sincero saludo a todos los padres, en situación o circunstancia en la que se encuentren.
«Quiero acercarme a ustedes por este medio. Quiero hoy darles un abrazo, mirar a sus ojos y estrechar sus manos», manifestó con cercanía.
Recordó de manera muy especial a aquellos padres que atraviesan momentos difíciles o de vulnerabilidad:
Padres privados de la libertad: «Recuerdo las veces que me tocó celebrar la misa en el Día del Padre en la cárcel. Ahí están muchos padres en esta circunstancia de carcelación. ¡Cuántos sentimientos se agolpan en la mente y en el corazón!», rememoró conmovido.
Padres enfermos y en soledad: Hizo mención a quienes les toca acompañar «visitados por la enfermedad» y a aquellos «padres solos, esos que no reciben ninguna visita».
Padres rodeados de amor: celebró a quienes hoy se encuentran «rodeados del afecto y la ternura de su esposa, sus hijos, hermanos o familiares».
Para todos ellos, el obispo anunció «Yo voy a ofrecer la Santa Misa por cada uno de ustedes, queridos papás».
El obispo abrió su corazón para recordar sus propias raíces.
«Hoy quiero hacer memoria de mi papá, Pedro Emeregildo, quien el 13 de enero del año 1975 vivió su pascua de este mundo al Padre», compartió con nostalgia y afecto.
«Yo recuerdo siempre con mucho cariño a mi papá; tengo su foto en la mesita de luz de mi habitación», reveló.
«Invito a cada hijo a tener las fotos de sus respectivos padres», como una forma de mantener vivo el agradecimiento y el amor filial.
«Les envío la bendición de Dios Padre, Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo».-
PRENSA OBISPADO DE GOYA
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