Desde el 26 de enero cuando se anunció el cierre de la principal empresa privada de Goya, los 260 despedidos aseguran que aún no recibieron respuestas concretas y advierten sobre la crítica situación social que atraviesan sus familias. “Hace cuatro meses que estamos en esta lucha y sin novedad lamentablemente, como el primer día. Ninguna respuesta aún y sin un peso”, manifestaron dos ex trabajadores de la empresa Alal a RADIO POWER (ver video)
A cuatro meses del cierre definitivo de la textil Alal, los ex trabajadores continúan reclamando el pago de las indemnizaciones y denunciando la falta de respuestas por parte de los propietarios de la firma. En una entrevista brindada al programa “Haciendo Camino” de Radio Power, Mariano Gauna y David González describieron el difícil presente que viven las 260 familias afectadas por el cierre de la principal fuente de empleo privado de Goya.
“Han pasado cuatro meses y seguimos igual que el primer día, sin novedades y sin un peso”, expresó Mariano Gauna, quien remarcó que durante este tiempo realizaron marchas, movilizaciones, reuniones con autoridades municipales y provinciales, además de presentaciones judiciales.
Los trabajadores señalaron que desde el cierre de la fábrica nunca más pudieron dialogar con los propietarios de la empresa. “Siempre hubo buen diálogo cuando la fábrica funcionaba. Por eso nos resulta extraño que ahora desaparecieran totalmente”, manifestó David González.
LA SUSPENSION DE 2024
Los entrevistados recordaron que durante 2024 la empresa ya había atravesado una fuerte crisis productiva, con una paralización de actividades de aproximadamente 60 días. En ese contexto, los trabajadores aceptaron reducciones salariales para evitar despidos.
“Nosotros resignamos parte de nuestros sueldos para sostener la fuente laboral y que nadie quedara sin trabajo”, recordó Gauna. Sin embargo, sostienen que al momento del cierre definitivo no hubo aviso previo ni reconocimiento al esfuerzo realizado por los empleados durante años.
Los trabajadores iniciaron primero una conciliación laboral en el ámbito de la Secretaría de Trabajo de la Provincia que no prosperó. Posteriormente lograron una medida favorable de “autosatisfactiva” en la Justicia local, aunque la situación cambió cuando la empresa presentó un concurso de acreedores en la provincia de Santa Fe.
“La empresa reconoció el 50% de las indemnizaciones, pero después llevaron el concurso a Santa Fe y eso cambió todo”, indicaron.
INCERTIDUMBRE Y LARGOS TIEMPOS JUDICIALES
Los ex empleados advierten que el proceso judicial podría extenderse durante varios años si no existe una propuesta de pago por parte de la empresa.
“La Justicia es muy lenta. Estamos en la calle, sin ingresos, y esto puede durar uno, dos o hasta tres años”, señaló González.
Mientras tanto, las familias sobreviven con el fondo de desempleo y trabajos informales. Según explicaron, el beneficio ronda actualmente los 350 mil pesos mensuales, monto que consideran insuficiente para cubrir las necesidades básicas.
“La mayoría se rebusca con changas. Pero hay muchos compañeros grandes o con problemas de salud que ya no pueden hacer trabajos físicos”, sostuvo González.
Además de la preocupación económica, remarcaron el impacto emocional que atraviesan muchas familias. En ese sentido, destacaron el valor simbólico que tuvo una reciente actividad solidaria que permitió a hijos de trabajadores asistir gratuitamente al cine. “Nos emocionó ver la alegría de los chicos después de tantos meses difíciles”, comentaron.
DEUDA ACUMULADA POR LA ENERGÍA ELÉCTRICA
Los trabajadores también expresaron su preocupación por la acumulación de deudas en servicios públicos. Si bien continúa vigente el compromiso provincial de evitar cortes de energía eléctrica, aseguran que las facturas de luz siguen llegando y aún no existe claridad sobre quién absorberá esas deudas.
En relación con el servicio de agua potable, señalaron que no existe ninguna garantía de no corte y que continúan pagando normalmente el servicio.
Asimismo, indicaron que la entrega de bolsones de alimentos, implementada inicialmente tras el cierre de la fábrica, se encuentra actualmente interrumpida. “Hace tres semanas que no recibimos”, indicó González.
“VAMOS A SEGUIR LUCHANDO”
Pese al desgaste de los meses y a la disminución del acompañamiento social, los ex trabajadores ratificaron que continuarán movilizándose.
“Vamos a seguir peleando por nuestros derechos hasta las últimas consecuencias”, afirmó David González.
Los entrevistados también cuestionaron las medidas perimetrales dictadas por la Justicia, que les impiden manifestarse cerca de domicilios vinculados a la familia propietaria de la empresa (Eduardo y Guillermo Alal). “Nos prohíben acercarnos a menos de 200 metros, pero nunca hubo hechos de violencia”, reclamaron.
“ESTO ES UNA ESTAFA”
“La gente está dolida, con necesidades, está enojada, además, yo creo que en la protesta son muy pacíficos acá, porque esto es una estafa, lo que hicieron estos señores es una estafa, se quedaron con toda nuestra plata y estamos hablando de millones de pesos”, dijo David González y acotó ¿cómo puede ser que ellos pongan una perimetral? porque alguien le hizo una pintada en la calle si no tiene pruebas?
Finalmente, remarcaron que las protestas continuarán realizándose de manera pacífica y con el objetivo de mantener visible un conflicto que afecta a cientos de familias goyanas. “Nosotros vamos a seguir con esto hasta las últimas consecuencias. No vamos a dar el brazo a torcer porque es lo único que hace que se vean nuestros reclamos”, afirmó González, mientras su compañero, Mariano Gauna remarcó: “Nos quieren doblegar, pero no van a poder”.- (ver video)