La Copa Sudamericana volvió a encender las luces del Monumental este miércoles para la segunda presentación del Millonario: River venció 1-0 a Carabobo de Venezuela.
Aunque el resultado fue favorable, el funcionamiento dejó más dudas que certezas en el triunfo que le permite sumar sus primeros tres puntos en el certamen y ser el líder de su Grupo H.
Desde el primer minuto en Núñez, se notó un clima de exigencia. Aunque el equipo intentó presionar, no logró hacerse con el control total y sufrió ante la postura del conjunto venezolano.
Las malas noticias llegaron temprano para el local: Fausto Vera debió abandonar el campo por lesión, obligando el ingreso de Aníbal Moreno antes de la media hora de juego.
En la primera mitad, River no encontró los caminos y se mostró inconexo. Eduardo Coudet se vio visiblemente descontento desde el banco de suplentes ante un Carabobo que apostaba al pelotazo y la contra, logrando incomodar a la defensa.
Ya en el complemento, y ante un Monumental impaciente que por momentos hizo sentir su descontento con silbidos, el entrenador movió las fichas. La solución llegó desde el banco de relevos: Sebastián Driussi saltó a la cancha y, tras aprovechar un espacio en el área, sacó un derechazo certero para poner el 1-0 final.
De esta manera, River se lleva tres puntos fundamentales para acomodarse en el Grupo H de la Sudamericana y ser punteros del mismo.