David González, delegado de los trabajadores despedidos de la hilandería Emilio Alal, confirmó en Radio Sudamericana nuevas medidas de protesta, incluyendo un corte de ruta este miércoles. Denunció falta total de pagos, irregularidades en el cierre de la empresa y una situación social crítica que afecta a 260 familias en Goya.

El conflicto por el cierre de la hilandería Emilio Alal en Goya sigue sin resolución y suma nuevas medidas de fuerza. A casi dos meses del cese de actividades, los trabajadores despedidos continúan sin percibir indemnizaciones y atraviesan una situación económica límite.
En diálogo con Radio Sudamericana, David González, uno de los delegados, fue contundente al describir el escenario actual: "Hace dos meses que estamos en la calle y sin un peso".
Durante la noche del lunes, los empleados realizaron una manifestación frente a los domicilios de los propietarios de la firma, en reclamo por la falta de respuestas. "Nos manifestamos para ver si esta gente hace algo, pero hasta ahora no hay ninguna respuesta", sostuvo.
Según explicó, la empresa no cumplió con ningún compromiso económico tras el cierre. "No cobramos ni el 100% ni el 50% de la indemnización. Desde el primer día estamos igual", afirmó.
González también cuestionó la forma en que se produjo el cierre. "Nunca hubo aviso previo, se hizo todo mal. Mientras nos decían que íbamos a volver a trabajar, ya estaban mandando las cartas de despido", relató.
En ese contexto, detalló que la firma se presentó a concurso de acreedores en Santa Fe, lo que dilata aún más cualquier posibilidad de cobro. "Esto va para largo, recién se habla de abril del año que viene para ver qué pasa", indicó.
La falta de ingresos obligó a los trabajadores a organizarse para subsistir. En las últimas semanas realizaron eventos solidarios, ollas populares y recibieron ayuda de distintos sectores. "Estamos sobreviviendo con donaciones, no estamos acostumbrados a esto", expresó.
El impacto social es profundo. Son 260 familias las afectadas, muchas con décadas de trabajo en la empresa. "Hay gente que estuvo 20, 25 o 30 años en la fábrica, toda una vida", remarcó.
En lo personal, González contó su situación: "Tengo tres hijos y era el sostén de mi casa. Estoy tirando con algunos ahorros, pero eso se termina".
Además, advirtió sobre la falta de oportunidades laborales en la ciudad. "Goya es chica, prácticamente no hay industria. Este cierre pegó muy fuerte en lo comercial y en el trabajo", explicó.
Frente a este panorama, los trabajadores resolvieron profundizar las protestas. Este miércoles 18 llevarán adelante un corte de ruta en el acceso a la ciudad, en un esquema intermitente. "Vamos a cortar 20 minutos y dejar pasar 20, no queremos perjudicar a la gente, pero necesitamos que escuchen el reclamo", señaló.
El horario previsto es de 8 a 12, y la ruta será definida en asamblea. "Las protestas van a seguir, no vamos a dar un paso atrás", advirtió.
Por último, González pidió visibilizar la situación y aclaró versiones erróneas. "Quiero que quede claro que no cobramos nada. La gente cree que ya recibimos plata y no es así, seguimos como el primer día", concluyó.