El párroco de Nuestra Señora de Itatí, presbítero Juan Carlos Mendoza, reflexionó sobre el mensaje del Papa León XIV para la Cuaresma y animó a los fieles a acercarse a la confesión sacramental como preparación para la Pascua.

El párroco de la parroquia Nuestra Señora de Itatí, presbítero Juan Carlos Mendoza, continuó con el ciclo radial por LT 6 -durante el programa que conduce el doctor Daniel Merello- en el que desarrolla el mensaje del Papa León XIV titulado "La Cuaresma como tiempo de conversión".
El sacerdote puso especial énfasis en el sacramento de la reconciliación e invitó a los fieles a acercarse a la confesión sacramental.
"El camino de conversión no sólo concierne a la conciencia del individuo, sino también al estilo de las relaciones, a la calidad del diálogo y a la capacidad de dejarnos interpelar por la realidad", señaló el presbítero, citando palabras del Santo Padre.
El padre Juan Carlos Mendoza animó a los cristianos a acercarse a las parroquias durante este tiempo cuaresmal.
"No se trata tanto de las prohibiciones sobre lo que no tengo que comer, sino de sanar el corazón, mirar al hermano y perdonar de verdad. Este es un tiempo privilegiado para pedir perdón y perdonarnos" dijo.
Recordó la exhortación del apóstol San Pablo: "Déjense reconciliar con el Señor", y expresó que la confesión es un camino de sanación interior.
"Cuando uno se confiesa, no sólo reconoce sus pecados; el sacramento es como un ungüento, un bálsamo que nos reconcilia con Dios y con los hermanos, y sana las heridas del corazón", afirmó.
Ante la pregunta sobre qué resulta más difícil, si perdonar o pedir perdón, el presbítero reconoció que "las dos cosas requieren mucha humildad", y recordó la enseñanza de Jesús: "Perdonen y serán perdonados".
Explicó que la confesión no debe entenderse como una simple descarga de culpas.
"No es para sacarme una mochila de encima, sino para recibir la gracia de Dios y el abrazo amoroso del Padre", subrayó.
Finalmente, destacó que el perdón también libera a quien lo otorga: "El odio, el rencor y el deseo de venganza enferman el alma y el cuerpo. Cuando uno perdona se sana y se libera".
El presbítero Mendoza informó que dedica los días jueves a administrar el sacramento de la reconciliación en la parroquia, e invitó a los fieles a acercarse para vivir este tiempo de gracia que prepara el corazón para la celebración de la Pascua.-