Evangelina Codoni integra la iniciativa “Salvemos al Paraná y sus humedales”, una travesía de 800 kilómetros que recorre el litoral argentino para alertar sobre los riesgos ambientales y estratégicos de profundizar el dragado del río y reclamar mayor control nacional sobre la vía navegable. “Esto va a afectar terriblemente no solamente al río, sino también a todo el humedal y a los distintos territorios”, advirtió la ecologista en diálogo con RADIO POWER en su paso por Goya.


Una travesía de más de 800 kilómetros por el río Paraná recorre por estos días distintas ciudades del litoral argentino con el objetivo de visibilizar los riesgos ambientales, económicos y de soberanía que, según sus impulsores, implicaría profundizar el dragado de la vía navegable. La iniciativa, denominada “Salvemos al Paraná y sus humedales”, partió desde Isla del Cerrito, en Chaco, y prevé arribar el 21 de marzo a Rosario.
UNA TRAVESÍA PARA “DESOCULTAR” EL DEBATEEvangelina Codoni, integrante del” Foro por la Recuperación del Río Paraná” explicó que la travesía reúne a participantes de distintas provincias del litoral -Corrientes, Chaco, Entre Ríos y Santa Fe- con un objetivo común: generar conciencia sobre el futuro del río y el impacto de las decisiones que se toman sobre su utilización.
“Es una travesía que busca concientizar y visibilizar lo que puede pasar con el río Paraná si se concreta un dragado de 44 pies de profundidad. Nosotros decimos que es pura docencia patriótica”, expresó la ambientalista.
En comunicación con el programa
“Haciendo camino” de Radio Power, Codoni destacó especialmente la recepción que tuvo la delegación en cada punto del recorrido. “El pueblo de Goya nos recibió muy bien, con un puesto de hidratación y distintas organizaciones que se acercaron. En cada lugar se suma gente, incluso kayakistas que se autoconvocan para acompañarnos”, relató.
EL DEBATE POR EL DRAGADO DEL RÍOUno de los ejes centrales de la campaña es la posible profundización del dragado del Paraná hasta 44 pies, lo que implicaría aproximadamente 13 o 14 metros de profundidad, unos tres metros más que en la actualidad.
Según Codoni, esa modificación podría tener consecuencias significativas en el ecosistema fluvial y en los humedales asociados al río. “Esto va a afectar terriblemente no solamente al río, sino también a todo el humedal y a los distintos territorios”, advirtió.
La integrante del Foro sostuvo además que este tipo de obras responde principalmente a la lógica del comercio internacional y a las necesidades de las grandes exportadoras ubicadas en el cordón portuario del Gran Rosario.
“Las grandes cerealeras buscan cargar mucha más mercadería en los barcos. Pero ese desarrollo no deja nada para los de adentro, está planificado para los de afuera”, afirmó.
COMPARACIONES CON OTROS PAÍSESDurante la entrevista, Codoni también comparó la situación del Paraná con la de otros grandes ríos del mundo que cumplen funciones logísticas similares.
Según señaló, en países como Estados Unidos (el rio Misisipi) o Alemania (el rio Rin) se prioriza la adaptación de las embarcaciones a las condiciones naturales del río, en lugar de modificar el ecosistema para recibir barcos de gran porte.
“En ningún lugar del mundo pasa que los ríos se adapten a los barcos. Lo lógico es que los barcos se adapten a los ríos”, sostuvo. Y remarcó que en esos países el control del recurso hídrico permanece bajo una fuerte regulación estatal, algo que no ocurre actualmente en la Argentina, dijo.
SOBERANÍA Y CONTROL DEL RÍO
Otro de los puntos que plantea la campaña es el debate sobre la soberanía y el control del sistema de navegación del Paraná. Codoni recordó que el dragado del río fue privatizado en la década de 1990 y señaló que, durante muchos años, ese proceso se desarrolló sin gran debate público.
“Cuando se privatizó el dragado en 1995 casi nadie lo supo, y tampoco hubo una gran discusión cuando se renovó la concesión en 2010”, recordó.
Actualmente, explicó, el proceso vuelve a estar en discusión a partir de una nueva licitación para la operación de la hidrovía. “Ese mismo día que lanzamos la travesía, el 27 de febrero, se abrieron los sobres para una nueva licitación y otra vez aparecen empresas extranjeras”, señaló.
Para la activista, el debate no debe limitarse al aspecto ambiental, sino incluir también dimensiones políticas, económicas y estratégicas. “Cuando hablamos de soberanía hablamos de soberanía política, comercial y también alimentaria”, subrayó.
CONSTRUIR CONCIENCIA EN LAS CIUDADES RIBEREÑASUno de los desafíos que enfrenta la campaña es lograr que las comunidades que viven a la
vera del río se involucren más activamente en su defensa.
Según Codoni, muchas veces el Paraná forma parte del paisaje cotidiano, pero no siempre se dimensiona la importancia de las decisiones que se toman sobre su uso. “Tenemos que desocultar este tema. Mucha gente no sabe lo que está pasando con el río”, remarcó.
En ese sentido, la travesía funciona como una herramienta de difusión y encuentro con distintas organizaciones sociales y ambientales del litoral como ocurrió en su paso por Goya. Los participantes comparten charlas, actividades informativas y encuentros con vecinos en cada localidad que visitan.
“Se va armando un movimiento con aportes de distintos lugares: algunos llegan por el tema ambiental, otros por la soberanía o por cuestiones económicas, pero todos entendemos que nuestros recursos deben servir para el desarrollo de nuestro pueblo”, afirmó la referente ambiental.-