En la Cuaresma, el vicario general de la Diócesis de Goya y párroco de Nuestra Señora de Itatí, presbítero Juan Carlos Mendoza, dio inicio a un ciclo de acompañamiento espiritual a través de medios radiales, orientado a profundizar en el camino de conversión personal y comunitaria.

El padre Mendoza hizo suyas las palabras del Papa León XIV, quien en su mensaje destaca que la Cuaresma es una invitación de "solicitud maternal" para "poner de nuevo el misterio de Dios en el centro de nuestra vida, para que nuestra fe recobre su impulso".
Citando al Papa, el sacerdote recordó "Existe un vínculo entre el don de la Palabra de Dios, el espacio de hospitalidad que le ofrecemos y la transformación que ella realiza".
El vicario general –en su visita a los estudios de LT6 - subrayó que, en el itinerario hacia la Pascua, la escucha es la disposición fundamental.
Dijo que "de los cinco sentidos, el más importante es el oído", afirmó, vinculándolo al pasaje evangélico donde Jesús toca los oídos de un sordomudo y le dice "Efetá" (Ábrete).
"El hombre nace sordo y mudo ante Dios, y por la gracia del bautismo el Señor abre nuestros sentidos. Lo primero es el oído", explicó, instando a reconocer que, cada vez que se abre la Biblia, "Dios tiene algo para decirnos a cada uno".
El padre Mendoza explicó que la preparación para la Pascua se sostiene en el trípode de la oración, el ayuno y la caridad, aunque enfatizó la necesidad de intensificar el diálogo con el Señor. "Necesitamos este tiempo de desierto y de silencio interior para ir al fondo de nuestro corazón", señaló.
Definió como el acto de ponerse en presencia de la Trinidad: "El que ora es porque es humilde y busca a Dios. Qué pedagógica es la Iglesia que nos regala este tiempo para volver la mirada hacia Él y ordenar nuestras vidas" concluyó.-