Con 135 votos a favor y 113 en contra el proyecto venido del Senado fue modificado. Ahora volverá a la misma, que ya tiene fijada fecha para tratarla. La lista de oradores se extendía fue más de 40. Sacaron el artículo 44, que trata el régimen de licencias.

El Gobierno aceleró el tratamiento de la Reforma laboral y con quórum ajustado (130 diputados), dio inicio al debate en la Cámara baja. Para dar inicio a la sesión, pasadas las 14 del jueves, fue clave el apoyo a La Libertad Avanza de los bloques PRO, MID, UCR y el aporte de legisladores vinculados a los gobernadores Osvaldo Jaldo (Tucumán), Gustavo Sáenz (Salta), Marcelo Orrego (San Juan), Hugo Passalacqua (Misiones) y Raúl Jalil (Catamarca). Desde las 14.15 de ayer, los diputados comenzaron a debatir el proyecto de reforma laboral, el tratamiento se da en una jornada atravesada por el paro nacional dispuesto por la CGT y una marcha de sectores de izquierda hacia el Congreso.
Como se insertó una modificación sobre la redacción, el proyecto tendrá que tratarse nuevamente en la Cámara alta. La maquinaria legislativa libertaria busca coordinación y ya hubo convocatoria para el Senado para hoy, viernes 20 a las 10, en caso de que se apruebe la iniciativa.
Al cierre de esta edición, el Gobierno enfrentaba su segunda gran batalla legislativa del año. El gobierno de Javier Milei es optimista respecto a su aprobación en general, dado que los cálculos del oficialismo y de la oposición es que contará con más de 130 votos a favor, a lo que se suma la posibilidad de bloquear nuevas modificaciones al texto.
Con la exposición del libertario Lisandro Almirón en el dictamen de mayoría, se comenzó a tratar en la Cámara de Diputados la Reforma laboral oficialista.
"¿De cuánto sirve una biblioteca entera de legislación laboral si al final del día el régimen previsto no sirve para generar empleo?", se preguntó el legislador correntino.
En medio del repudio opositor porque Almirón leyó todo su discurso, el correntino defendió fervorosamente el proyecto del Gobierno. Incluso cuando el kirchnerista Aldo Leiva se acercó hasta su banca para increparlo.
"Mientras estamos en este recinto, millones de argentinos trabajan por afuera del encuadre de las leyes, sin aportes y sin obra social", recordó el diputado.
Y agregó: "La experiencia nos demostró que nuestra legislación laboral vigente, rígida y anacrónica, funciona como una barrera infranqueable para la registración de empleo formal".
El diputado K y líder del gremio de Bancarios sostuvo que el proyecto de reforma laboral no tiene "una línea que favorezca a los trabajadores". "Cuando hay algún beneficio es hacia los empresarios", comentó.
"Han contrabandeado detrás de la palabra modernización la regresión más brutal de los derechos de los trabajadores", analizó y vaticinó que de aprobarse habrá "una catarata de pedidos de inconstitucionalidad, porque la norma es inconstitucional". "No podemos venir y votar cualquier cosa en el Parlamento, el límite es la Constitución Nacional", afirmó.
El diputado de Provincias Unidas Martín Lousteau dijo que "la Argentina necesita una reforma laboral, pero no es esta". Criticó que el proyecto no abordaba varios aspectos y dijo que el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) "es que los jubilados de hoy y mañana paguen los despidos de las empresas". "Parece que hay plata para subsidiar despidos", afirmó.
El diputado del Frente de Izquierda Néstor Pitrola pidió "rechazar la repugnante negociación de los gobernadores que negociaron 150 años de conquistas obreras de leyes, de derechos laborales, de convenios, de todo por la coparticipación que ya tenían". A continuación, acusó a los bloques dialoguistas de ser "socios de la política antiobrera de Milei".