En un exitoso operativo contra la comercialización ilegal de animales, la Policía Rural y Ecológica de Curuzú Cuatiá logró desmantelar un centro de acopio de aves silvestres en el Barrio 122 Viviendas. El procedimiento, enmarcado en una investigación fiscal por infracción a las leyes de protección de fauna, permitió la recuperación de casi medio centenar de ejemplares.

Tras una serie de tareas investigativas, los efectivos rurales cumplimentaron una orden de allanamiento que arrojó resultados positivos. En el domicilio intervenido se hallaron diez jaulas que albergaban a 47 aves de la especie Misto (Sicalis luteola), comúnmente denominados en la región como jilgueros de campo.
Según fuentes policiales, la causa se inició bajo la sospecha de comercialización prohibida de fauna silvestre. Al momento del secuestro, los ejemplares fueron examinados por un médico veterinario, quien advirtió que las aves presentaban signos de estrés térmico debido a las condiciones de encierro.
Ante este cuadro, y con el objetivo de garantizar la supervivencia de los animales, la Fiscalía Rural dispuso la liberación inmediata de los 47 jilgueros en su hábitat natural. El momento de la liberación representó el cierre de un operativo que busca desalentar la captura y venta de especies autóctonas en la provincia.
Radio Sudamericana