Será a las 10,00 de hoy en la secretaría de Trabajo de Goya. Denuncian despidos sin preaviso, falta de pagos y la aplicación irregular de un artículo que reduce las compensaciones.

La crisis generada por el cierre de la textil Alal en la ciudad de Goya tendrá hoy una instancia determinante, cuando a las 10 se desarrolle la audiencia conciliatoria en la delegación local de la Secretaría de Trabajo. El encuentro reunirá a representantes de la empresa Emilio Alal, del sindicato textil y del Estado, en un intento por destrabar el conflicto que mantiene a más de 240 familias sin ingresos y en una situación económica crítica.
La expectativa de los trabajadores despedidos está centrada en obtener una respuesta concreta sobre el pago de las indemnizaciones. El reclamo principal es el cobro del 100 por ciento de las compensaciones que establece la Ley de Contrato de Trabajo, al considerar que los despidos se produjeron sin preaviso y de manera intempestiva. Además, denuncian que hasta el momento no percibieron pagos y que, en algunos casos, ni siquiera se abonó el 50 por ciento que la empresa habría mencionado como posible alternativa.
El conflicto se originó el lunes 26 de enero cuando recibieron los telegramas de despido y el anuncio del cierre de la planta luego del receso vacacional. Según relataron operarios y delegados sindicales, al regresar a sus puestos laborales se encontraron con las instalaciones cerradas y posteriormente comenzaron a recibir las notificaciones. La situación, aseguran, se dio sin un proceso previo de crisis empresarial ni señales concretas de un cierre inminente.
INDEMNIZACIÓN
Desde la Asociación Obrera Textil sostienen que la empresa intentó aplicar el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que contempla el pago del 50 por ciento de la indemnización en casos de fuerza mayor o falta de trabajo no imputable al empleador. Sin embargo, el gremio sostiene que la firma no cumplió con los requisitos legales para utilizar esa herramienta, ya que no inició un procedimiento preventivo de crisis ni presentó documentación que respalde esa situación.
Por ese motivo, los trabajadores exigen que se aplique el artículo 245, que establece el pago completo de la indemnización. Argumentan que la producción se desarrolló con normalidad hasta el inicio de las vacaciones y que nunca existió un aviso formal sobre un posible cierre definitivo de la planta.
La situación se agravó porque el cierre impactó sobre la totalidad del personal. Se estima que en Goya fueron despedidos alrededor de 240 empleados, mientras que si se suma la planta de Villa Ángela, en Chaco, el número supera los 260 trabajadores afectados. El golpe social se siente con fuerza en la economía local, donde la actividad de la textil tenía un rol central tanto en el empleo directo como en el movimiento comercial y de servicios.
El intendente de Goya, Mariano Hormaechea, confirmó la realización de la audiencia y destacó el acompañamiento del Municipio en las gestiones administrativas y en el diálogo con las autoridades provinciales y nacionales. Desde el Ejecutivo local remarcaron que el cierre de la empresa representa un impacto profundo para la economía de la ciudad y para cientos de familias que dependían de la actividad textil.
EL IMPACTO SOCIAL
En paralelo, se mantienen gestiones para trasladar el reclamo a instancias nacionales, con la participación del Gobierno provincial y funcionarios del área laboral. El objetivo es encontrar una salida que permita garantizar el cobro de las indemnizaciones y, eventualmente, explorar alternativas productivas para mitigar el impacto social.
Mientras avanzan las instancias administrativas, los trabajadores continúan organizándose y sosteniendo protestas frente a la planta, al Municipio de Goya y a domicilios vinculados con los propietarios de la firma. Las manifestaciones se desarrollaron de manera pacífica, aunque con fuerte presencia de familias afectadas y sectores sociales que acompañan el reclamo.
SITUACIÓN LÍMITE
Los despedidos advierten que atraviesan una situación límite. Muchos aseguran que quedaron sin ingresos de un día para otro y que el escenario se vuelve más complejo ante el inicio del ciclo escolar y el aumento del costo de vida. En algunos casos, se trata de trabajadores con más de 20 o 30 años de antigüedad en la empresa, lo que profundiza el impacto emocional y económico.
El conflicto también escaló al plano político. Legisladores nacionales presentaron iniciativas vinculadas al caso y advirtieron sobre los efectos de la pérdida de empleo industrial en el interior del país. En la misma línea, entidades empresariales locales manifestaron su preocupación por el impacto en la cadena productiva y reclamaron políticas que resguarden la actividad industrial y el empleo.
La audiencia de hoy será la primera instancia formal de conciliación entre las partes. Los trabajadores esperan que la empresa se presente con una propuesta concreta y que el encuentro permita avanzar hacia una solución que garantice el pago de las indemnizaciones adeudadas.
En caso de no alcanzarse un acuerdo, no descartan profundizar las medidas de protesta y avanzar con acciones judiciales. Por ahora, todas las miradas están puestas en la reunión que se realizará en la Delegación Goya de la Secretaría de Trabajo, considerada por los despedidos como una instancia clave y posiblemente decisiva en el conflicto laboral más importante que atraviesa la ciudad en el inicio del año.
Diario Norte
Reunión clave esta mañana en la Secretaría de Trabajo en Goya
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