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Opinion | 04/02/2017


Época de descuentos, gran peligro para los compradores compulsivos


Por Santiago Gómez - Perfil*. Estamos en plena época de descuentos en donde los precios económicos son una verdadera tentación porque resulta una excelente oportunidad para generar grandes ahorros. Para muchos, es la época más esperada del año porque durante estos meses, las prendas están a mitad de precio y es posible conseguir ropa muy apropiada de acuerdo al presupuesto y a la calidad.


Los descuentos pasan a ser un problema y un gran dolor de cabeza, cuando NO se puede controlar los impulsos de comprar – más allá de que la misma resulte o no una buena oportunidad – ya que lo más importante es la conducta de comprar.
Por lo tanto, existe una gran diferencia entre comprar aprovechando la oportunidad de ” lo bueno y económico” y “el/la que no pueden dejar de comprar”, lo cual lleva al problema de ser un comprador compulsivo.
Conducta compulsiva
Hablamos de dicha conducta cuando la persona observa algo que le gusta y surge la necesidad de comprar y si no lo hace de forma inmediata, aumenta el estado de ansiedad, tensión e inquietud, que se calma recién cuando la persona realiza la compra; pero no una sola cosa, sino todo lo que piensa que va a necesitar en un futuro. Se trata de un comportamiento compulsivo, porque la persona no puede controlar el impulso de comprar.
Para los compradores compulsivos, las “promo por fin de temporadas” son sólo una excusa o una buena justificación para darle rienda suelta al impulso de comprar.
Muchas personas después de realizar la conducta compulsiva de comprar, experimentan un gran sentimiento de culpa, lo cual les provoca un estado de angustia y alteraciones en el estado del ánimo. No lo hacen porque les sobre el dinero -hay muchos que llegan a endeudarse seriamente- ni tampoco porque necesiten todo lo que compran, sino porque no pueden dejar de realizar el acto compulsivo de comprar, sin importar en ese momento las consecuencias de dicha conducta.
Intervienen diferentes factores que pueden llevar a la persona a comprar de manera compulsiva: – Sentimiento de inferioridad, que se calma adquiriendo objetos materiales de forma compulsiva. Esto provoca una tranquilidad transitoria, ya que al poco tiempo vuelve a activarse la emoción de sentirse inferior, generando una retroalimentación negativa.
– Necesidad de obtener la gratificación de manera inmediata, es decir, lo que ve y le gusta, tiene que comprarlo YA!, no puede esperar.
– Falta de control de los impulsos.
– El sujeto se maneja solamente de forma emotiva por lo que siente -quiero tal o cual cosa ya- no existe la reflexión.
– Baja autoestima.
– A través del acto de comprar, se canalizan las frustraciones y las sensaciones de insatisfacción.
¿Se puede cambiar? Es posible modificar la conducta compulsiva de comprar, aplicando las Técnicas de la Terapia Cognitiva, que resultan muy efectivas en el tratamiento de estas problemáticas. Algunas herramientas que se le enseñan a la persona son:
– Prevención de la respuesta: cuando aparece el impulso intenso de comprar, aguantar para no realizarlo, ya que después de algunos minutos la sensación disminuye.
– Cortar y desviar: cuando aparece el pensamiento insistente de querer comprar, cortar, interrumpir y orientar el pensamiento hacia otra situación.
– Compra racional: poder planificar lo que se va a comprar, para actuar de manera reflexiva y no por impulso.
– Evitar la tentación: no pasar por los lugares que generan el deseo de comprar. – No salir con dinero o tarjetas de crédito para evitar la compulsión.   (*) Psicólogo . Director de Decidir Vivir Mejor y del Centro de Psicología Cognitiva. (Matrícula: 15.159) 


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